Desde su fundación FEM-AEM
está trabajando en beneficio de sus asociados con poco conocimiento
por parte del resto del sector y menor aún por parte de
la industria y servicios en general, en una labor generalmente
discreta.
Por otra parte, los
asociados a FEM-AEM mediante los servicios de información regulares y los informes especiales,
participan de un conocimiento privilegiado de las normativas que
deben cumplir sus productos y servicios, y lo aplican. Muchos participan
o han participado, directa o indirectamente, en la elaboración
de estas normas y disposiciones para la mejora de los equipos y sistemas,
y de su utilización. En definitiva, formar parte activa
de FEM-AEM no sólo implica el acceso a una conexión
directa con los órganos europeos de decisión del
sector (FEM, CEN y otras asociaciones nacionales) y a nivel español
a través del CTN-58 de AENOR y de los contactos con las
Administraciones, sino que supone que los asociados aplican todos
estos conocimiento e informaciones en el desarrollo de su actividad
diaria.
En este sentido y por analogía con lo que hacen algunas asociaciones
equivalentes a FEM-AEM en otros países, se ha constatado
que el simple hecho de ser miembro de FEM-AEM ya supone un valor
diferencial que debemos visualizar, hacerlo patente y explotarlo,
de alguna forma.
Por otro lado, nos
preocupa que algunas empresas del sector aún no sean miembros
de FEM-AEM, puesto que ello nos resta capacidad para actuar como
verdaderos y efectivos representantes
del mismo, especialmente en las actuaciones en defensa de los intereses
de los asociados ante los organismos oficiales. En consecuencia,
creemos que es importante hacer patente el compromiso de los asociados
con FEM-AEM y difundir su sentido.
Entre otras acciones,
se ha pensado que una de las maneras más efectivas de expresar este valor diferencial
en los productos fabricados por nuestros asociados es
la incorporación sobre el producto de un distintivo que
certifique a su fabricante como miembro de FEM-AEM. Este distintivo evidenciaría que el producto
está avalado por una empresa miembro de FEM-AEM por lo que
transmitiría el mensaje múltiple:
- La empresa está integrada en la organización europea del sector y está informada permanentemente de las modificaciones legislativas y normativas que le pueden afectar
- La empresa pertenece a la asociación que agrupa a fabricantes, distribuidores usuarios y técnicos e ingenierías de sistemas de manutención, donde se recogen y discuten los problemas de interés común de los distintos colectivos, elaborando documentos y guías de indudable interés profesional.
- La empresa está comprometida con la mejora continua y actualización de los productos en el marco de los comités de trabajo de la asociación.·
- El producto se supone que reúne todos los requerimientos legales que le afectan y es conforme a las Directivas de la UE y a las recomendaciones de FEM.
El uso del distintivo
sólo significa que
la empresa es miembro de la FEM a través de la Asociación
Española de Manutención FEM-AEM. Por lo que, como
no podría ser de otro modo, la responsabilidad de la cumplimentación
de sus compromisos sigue siendo de cada empresa.
En conclusión, un distintivo certificador de empresa asociada a FEM-AEM ha de contribuir a potenciar la imagen de la asociación y al mismo tiempo a incrementar el valor de los productos fabricados y comercializados por las empresas asociadas.
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